


Aquí no vale “pintar por encima”. Para que el esmalte quede liso y no se descascarille, hay que desengrasar, lijar, reparar golpes y aplicar el producto correcto. Es un servicio perfecto para modernizar una vivienda con un cambio que se nota muchísimo: puertas más limpias, marcos como nuevos y un conjunto más elegante.
Esmaltado fino y duradero que transforma el interior sin cambiar carpintería ni meterte en reformas.
Limpieza, lijado y reparación leve para un acabado fino.
Sin marcas raras ni parches: textura consistente y elegante.
Cubrimos suelos y paredes cercanas para evitar manchas.
Esmaltes adecuados para aguantar roces y uso diario.
Un cambio visual potente por mucho menos que sustituir carpintería.
Control de calidad antes de dar el trabajo por terminado.


Puertas, marcos, rodapiés: vemos lo que conviene hacer.
Te damos precio y plazo real según cantidad y estado.
Desengrasado, lijado y reparaciones leves.
Aplicación, repasos y limpieza final.
Déjanos tu contacto y te llamamos para valorar el trabajo y darte un precio sin compromiso.